En fiestas patrias tuve la oportunidad de ir con mi familia en un viaje sin fin hacia el norte. Paramos en Ancón para desayunar puesto que salimos de nuestra casa a las 6 am, desayunamos bien y nos dirigimos a Las Lomas de Lachay. Estuvimos ahí entre 2 y 3 horas conociendo y viendo vegetación. Salimos rumbo al norte chico y decidimos junto con mi familia almorzar en Huacho, llegamos a un restaurante que nos llamó mucho la atención, debido a su presencia, al color de su local, al orden, limpieza y elegancia que en una ciudad pequeña como Huacho no se encuentra. Lo que más nos llamó la atención del restaurante fue que había como 20 autos afuera acomodándose para estacionar y poder entrar al restaurante, no perdimos tiempo y entramos al restaurante. pedimos la carta y había un sin fin de entradas, piqueos, platos de fondo y tragos. Pedimos Huacho sour, un trago que solo encuentras ahí, delicioso, con la espuma y la temperatura a punto, el color perfecto y sobretodo la atención del barma y los mozos. Creo que en Huacho no hay un restaurante que se le pudiera comparar, el calor, la hospitalidad, el trato y los precios totalmente razonables para un establecimiento de ese tipo. Me gustó en su totalidad y pienso regresar. Gracias